La vida es cada mañana

La vida es cada mañana

Compartí esta publicación en tus redes sociales
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

Norma nos escribe desde Banfield, Provincia de Buenos Aires. Esta mujer de 80 años encontró en la pandemia una posibilidad para encontrarse así misma y tomar una decisión fundamental ¡dejar de trabajar!. Te invitamos a leer su historia, la 36° desde que comenzamos este hermoso proyecto llamado Voces Mayores.

La vida es cada mañana

Siempre escuché que la vejez era una etapa triste. Pero yo la estoy transitando, ya hace mucho, ¡tengo 80 años! Soy optimista y positiva, sin dejar de ser realista, estas características me dan la posibilidad, frente a las adversidades de tener recursos de resiliencia, encuentro la manera de sortearlas lo mejor posible. Sin embargo, soy bastante más débil cuando algo le ocurre a mis seres queridos, ahí me bajan las defensas, me angustio y sufro , pero les trasmito coraje, les digo: ¡esto también pasará!

Ahora, con esta situación de aislamiento, la ausencia de abrazos, el cambio de hábitos, ponen a prueba nuestras energías para no decaer. Gracias a los avances de la tecnología  nos mantenemos comunicados. Los que tenemos el hábito de la lectura, estamos agradecidos de tener ahora más tiempo para hacerlo, tener este placer y otros que antes postergamos.

El aislamiento tiene sus ventajas. En lo personal me dio tiempo para reencontrarme y tomar decisiones largamente postergadas.
Trabajé cincuenta y ocho años, me retiré en marzo, logré encontrarme más conmigo misma, hacer proyectos dentro de mis posibilidades. 

Vivo con Edgardo en la misma casa desde que nos casamos hace 61 años. Él hace un programa de radio que ahora emite por internet. Tenemos dos hijas casadas y cinco nietos. Todos ellos se ocupan de que estemos bien.  Nuestra fortuna se agranda siendo queridos por muchos sobrinos que nos participan de momentos de encuentros y alegría.

No suelo mirar para atrás, la vida es hoy, ¡¡es cada mañana!!

Le doy valor a todas las experiencias, siempre dispuesta a aprender.

¡¡Agradezco a la vida tener la gente que me rodea !!

Al final, la vejez no es una etapa triste. Para mi es una etapa de nuevas experiencias. Ojalá todos aprendamos a disfrutar de ellas.  

Norma Sipis (80 años)

Banfield, Buenos Aires

Compartí esta publicación en tus redes sociales
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
También compartieron sus historias
Puede Interesarte